martes, 18 de octubre de 2016

¿Existe el juego en el NIvel Inicial?


En la muy interesante video-conferencia “Los pilares de la Educación Inicial” la Licenciada Claudia Soto se pregunta ¿Que presencia tiene el juego en el cronograma semanal de la escuela? ¿Tiene presencia todos los días? ¿O fueron los contenidos los que nos quitaron los momentos de juego?

Estos interrogantes nos hacen reflexionar acerca del juego en la Educación Inicial. Durante las prácticas docentes o por comentarios de compañeras que trabajan en el nivel, se puede ver que la actividad lúdica no está tan presente en las salas como se supone. Esta actividad muchas veces es remplazada por actividades de no juego para abordar los contenidos de diversas áreas.
En el momento de cierre de la charla una señora expresa esto y creo que es muy importante; “muchas docentes al crearse el diseño curricular entendieron que los contenidos allí dispuestos debían enseñarse dejando de lado el juego y no, enseñarse mediante el juego, al igual que se hacía antes”.

Rescato los aspectos que considero más relevantes de la charla:

El niño debe construir zonas de desarrollo próximo desde el juego; mediante situaciones problematizadoras, junto con otros o con su maestro.

Propone enseñar en clave lúdica (Patricia Sarle); es decir, generando situaciones de verdadera enseñanza y aprendizaje en un contexto; generando desafíos que le permitan al niño aprender.

Hay diferentes tipos de juegos y, es el maestro el que enseña a jugar cuando el niño es pequeño. El juego siempre tiene que ser libre, porque sino no existe el juego pero; proponer un juego es algo más que dejar los mismos materiales en todos los sectores, todos los días.

Los juegos tradicionales son aquellos juegos que el mercado obliga a olvidar, que forman parte del patrimonio mundial, que no necesitan materiales y; que tienen una estructura de juego que permite jugar juntos, disfrutar de una experiencia común y tirar todos para el mismo lado.

El juego dramático es aque el en que se arman escenarios vinculados con el juego, se ordenan materiales en un espacio según el tipo de juego.

El juego trabajo se esta perdiendo. El juego en rincones o juego en sectores se diferencia del juego libre porque el maestro y los niños seleccionan el material, lo renuevan, se proponen diferentes temas pensados para generar verdadero aprendizaje. Se deben abrir nuevos sectores ademas de “la casita”; proponer nuevos escenarios, incluir lo que se a trabajando en clase; por ejemplo si se trabajan adivinanzas, incluirlas en el sector de juegos tranquilos o biblioteca.

Se debe trabajar con la multitarea, proponiendo ofertas simultaneas, trabajando en pequeños grupos, sin hacer lo mismo todos al mismo tiempo; como por ejemplo en el juego trabajo. La multitarea es un pilar de la Educación Inicial.

Es muy importante armar escenarios, ya que “el escenario es un maestro al que no se le paga sueldo”, “es un maestro más que esta trabajando”. El escenario debe ser estético, sin atiborrar la sala de colores, con las producciones del año. Armar escenarios que unan estética, arquitectura y diseño y, que permitan múltiples usos.
Se pueden generar desafíos con variadas propuestas y, utilizando material de bajo coste.

Debemos, al enseñar, recuperar el legado cultural, la riqueza de la multiculturalidad. Incluir lo que las familias traen,lo que pueden aportar; sin necesidad de que sea perfecto.

La Educación cultural, el desarrollo social y personal y la alfabetización cultural se logra con un docente que acompaña, que sostiene y, que valora los aportes de la comunidad, abriendo el espacio para que entre la cultura; para que en la sala no solo lo que está de moda, lo que está en el mercado.

El docente debe ser artesano de la enseñanza, creando espacios sistematizados, con desafíos, donde la docente acompañe, juegue, y problematice. Se tiene que preguntar si la actividad que a a proponer tiene potencial lúdico, cómo conformará los grupos, que espacio utilizará, cuánto tiempo durará, que protagonismo tendrá durante la misma. Las variantes le permiten tomar decisiones y, son los pilares, los sostenes de la actividad de enseñanza y, le permiten además evaluar su enseñanza.

Las situaciones de buena enseñanza son aquellas que tienen fuerza moral y etimologista; buscan enseñar algo que vale la pena ser enseñado, algo que vale la pena ser trasmitido.

Espera que en la escuela haya tiempo de jugar que es el mejor; de un jugar sistemático, de un jugar que promueva verdaderas enseñanzas y aprendizajes. Que se escuche la voz del niño, que no quiere estar sentado toda la jornada.

La experiencia directa permite abordar una situación problemática construyendo escenarios. Es aquella en la que el niño está en contacto con la realidad. El niño va al escenario con alguna propuesta. Por ejemplo, si va a la plaza, verá quienes trabajan en la plaza, quienes van, dibujarán algún sector o tomarán fotografías. Al volver al aula pondrán en común lo hecho y armarán maquetas o escenarios para volver a ver el escenario real; que elementos había, cómo era, que espacios lo componen, etc. Siempre se deberá dar información para afirmar la experiencia directa.


Invito a todas a ver la conferencia!!

https://www.youtube.com/watch?v=LYC-TD1acNg

lunes, 19 de septiembre de 2016

Escenarios de juego en el Jardín Maternal y de Infantes” - Fabiana Garone

La charla comenzó a las 9 de la mañana en la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM) con una abultada cantidad de presentes en la sala, algunas cuantas de pie o en el suelo por falta de sillas.

Tras pedir perdón por la falta de sillas y realizar una breve introducción sobre su formación, Fabiana comentó su preocupación por el poco juego que hay en el jardín, que el mismo muchas veces se usa como recurso pero no como VALOR en sí mismo aunque el Diseño Curricular tanto de la Provincia de Buenos Aires y como el de CABA contienen un aérea para su enseñanza.

La enseñanza y el juego puede analizarse desde tres perspectivas:

-Enseñar por medio del juego: el juego es el medio privilegiado para llevar a cabo la enseñanza (Decroli, Montessori)

- Enseñar o jugar: la enseñanza y el juego son incompatibles (Cañeque)

-Enseñar y jugar: el juego es el componente por el cual se abordan los contenidos escolares (Harf, Pastorino, Sarlé, Violante). El juego es visto como un derecho del niño; se debe luchar para que esto se cumpla, para que esto suceda.

Se debe distinguir entre enseñanza y aprendizaje, porque ya no es visto como la relación enseñanza-aprendizaje pensando que siempre que hay enseñanza es seguro que un otro aprende, son procesos diferentes; lo mismo sucede con el juego, no siempre que un docente presenta una propuesta lúdica aparece el juego en el niño. La enseñanza es un proceso externo y el aprendizaje es un proceso interno, con lo cual no se sabe con certeza si el sujeto aprende cada vez que un alguien le enseña algo.

En una propuesta lúdica hay intencionalidad docente, es una propuesta de enseñanza, un medio para jugar pero, no siempre el niño va a participar del juego y; si esto no sucede, no hay juego en sí mismo. ¿el juego es una actividad metodológica? ¿es un medio para enseñar? ¿es una propuesta de enseñanza? La propuesta lúdica no es una estrategia metodológica en sí misma; debe plantear desafíos y promover la creatividad.

La actividad lúdica es el mejor vehículo para desarrollar la enseñanza intencional que tiene lugar en el mismo pero, no hay que olvidar que el juego es un espacio propio del niño que el adulto debe enriquecer y ampliar para conducir al aprendizaje y no establecer con qué, con quién y cómo jugar., proponiendo espacios por ejemplo de juego-trabajo o juego en sectores. Los niños son los que le dan el carácter lúdico al juego. Se piensa en un docente que habilite distintas oportunidades lúdicas, priorizando el derecho a jugar, que tenga disponibilidad para el juego. Se debe convertir la escuela en un campo de juego.

El juego comparte características de otras actividades humanas entonces, ¿cuales son las notas que caracterizan al juego? ¿todo lo que no es juego es trabajo? Si el niño quiere jugar y la propuesta convoca entonces podemos diferenciar lo que es juego de lo que no lo es. Dentro de las actividades diarias del Jardín están las actividades cotidianas donde el juego no está presente como la merienda, la toma de asistencia, el guardado de cuadernos pero, en todos los demás momentos debería aparecer el juego en la sala.

Patricia Sarlé habla de la desnaturalización del juego y de las intervenciones docentes. Los niños juegan a pesar de que el docente no habilite el juego, surgen juegos espontáneos en todo momento dentro de las salas, mientras se lavan las manos, mientras desayunan, etc. Frente al juego libre es muy importante que el docente aprenda la cultura lúdica de sus alumnos, que genere propuestas más innovadoras y creativas para que surja el aprendizaje a partir de estas nuevas propuestas.

La intervención docente comienza con la preparación del material y del espacio, la planificación del juego, y continua con su participación en el juego realizando preguntas para ampliar y enriquecer la propuesta o, jugando con los niños; sin intervenir demasiado para no coartar el juego. Debe complejizar el ambiente con sus intervenciones para generar desafíos; deben planificarse para que estas sean más ricas.. Los niños reproducen lo que conocen por eso, es tarea del docente enseñar a jugar, generar un aprendizaje significativo, generar un puente entre los conocimientos previos y los nuevos. El docente entonces debe ser: observador, mediador, generador y facilitador de escenarios y tiempos de juego.

Se debe reflexionar, pensar y trabajar sobre la necesidad de ofrecer propuestas de “buena enseñanza” considerando la centralidad del juego en la Didácticas de la Educación Inicial. El juego debe ser el pilar de la educación. Se debe habilitar el juego porque es función de Jardín promover esta actividad que también es un derecho, se debe jugar por jugar dándole al juego el valor e importancia que tiene en el desarrollo y, se debe jugar en el contexto escolar diferenciando la actividad del niño de la del docente.


Vimos un muy lindo video de Patricia Sarlé llamado “Jugar es jugar” que invita a la reflexión de esta actividad. Dice que el juego es una actitud frente a la vida, que sirve para liberar emociones, nos muestra la naturaleza del niño, integra habilidades y las desarrolla. En el juego aparecen actitudes de colaboración, aparecen relaciones, el compartir con un otro; se adquieren mayores competencias cognitivas. El juego tiene un gran impacto en el desarrollo humano y es el motor del aprendizaje, hace que los niños sean lúdicos e inventivos, hace que los niños deban generar acuerdos entre ellos. Si el juego se pierde, se pierden los lenguajes artísticos.

Finalizado el video se abrió un espacio de debate, donde cada una podía dar su opinión sobre el mismo. Rescato los comentarios que me parecieron más relevantes: “la enseñanza no tiene por qué ser aburrida”, “muchas veces el juego en el jardín se ve minimizado, la comunidad de padres no acepta que el juego sirve para aprender. Con los más chicos dicen que van al jardín a jugar pero con los nenes de sala de 5 no ven bien que jueguen”, “la tecnología hace que el niño no sepa como jugar, no le interesa” Fabiana interviene diciendo que es tarea del docente y del Jardín que ese niño aprenda a jugar de otros modos.


Les invito a ver el video en este link: https://www.youtube.com/watch?v=j6OZ21ux2WY




Siguiendo con la conferencia, se presentaron los 4 rasgos que permiten a un observador darse cuenta que un niño está jugando.

-la creación de contextos de significación compartida (intersubjetividad)

-la construcción de un marco de representación ficción

-la presencia de un formato de juego-enseñanza

-la automotivación


Los docentes deben generar diferentes propuestas de enseñanza centradas en el juego propias del Nivel Inicial: juego-trabajo, juegos reglados, juegos tradicionales, juego dramático, juego centralizador, juegos exploratorios, juegos de crianza y, juegos de construcción.

Los Escenarios lúdicos son aquellos espacios cotidianos que son enriquecidos y que habilitan la posibilidad de jugar. Pueden ser permanentes o móviles, aparecen según el momento el tiempo y la intencionalidad docente.


Puntualizó luego sobre el Juego Dramático, ese juego que surge a partir de los 18 meses, que permite ser jugado en la sala en grupo total a partir de una temática proponiendo diferentes posibilidades en cuanto a roles, materiales o escenarios. Siempre se debe construir un escenario para el juego dramático debe transformarse un espacio generando mayores posibilidades lúdicas, nutriendo la imaginación y el juego; creando un escenario real o imaginario generando un acuerdo explícito y tácito entre los jugadores. La disposición de materiales y elementos dispara y propone el juego, genera el clima de juego. El espacio se convierte entonces en un ambiente alfabetizador.

*El juego dramático como dispositivo grupal: juego simbólico espontáneo, como soporte. El docente define el tema, los espacios y materiales, los tiempos de juego. Todos asumen roles, los argumentos no están determinados.

*El juego dramático en pequeños grupos: se propones diferentes actividades a cada grupo, cada uno elige que hacer, con qué y con quién. Se profundiza sobre alguna tarea a desarrollar, se minimizan los conflictos. Aprenden todos según sus intereses.

*Juego dramático como juego teatral: mediados por sucesos narrados (cuento, poesía o canción) donde un grupo es interprete y otro espectador. El docente coordina la acción y cuida que la interpretación responda a la narración.

*Juego dramático con escenario y juguetes: jugar con escenas y elementos permite mirar desde afuera pero bajo el control de quién juega. El armado del escenario puede ser realizado por el maestro, por los niños o en conjunto.


Para finalizar, se abordó la Multitarea, que consiste en plantear una propuesta diferente en distintas zonas de la sala, generando ofertas simultáneas, escenarios permanentes y móviles. Se debe evitar la hiperestimulación, tener el material visible, permitir la interacción, generar propuestas desafiantes para que surja el aprendizaje significativo. Deben aparecer experiencias directas con objetos, tiempos flexibles, momentos individuales y grupales. Los materiales deben seleccionarse en función del contenido a trabajar, deben renovarse cada tanto para generar mayores propuestas.

Surgen comentarios sobre la multitarea porque una señora comenta que donde trabaja a principio de año se realizan propuestas con diferentes escenarios en todo el jardín, salas, pasillos, patio; para que los niños jueguen con sus padres, pares y docentes y luego, a lo largo del año se hace esto una vez por semana. Otra señora le pregunta cómo lo hace, en qué momento del día; ya que le parece algo casi imposible de realizar. Entonces, ella le explica que tienen todo organizado en cajas en un armario y, van preparando los escenario mientras van llegando y junto a los niños. Otras personas comentan que también tienen esta estructura de trabajo en sus salas o Jardines.


Concluimos entonces que debemos salir de la rutina, ser creativos, tener gana de generar estos espacios simultáneos, desafiantes y provocadores que inviten a participar y a aprender para realmente poder hablar de heterogeneidad. Creo que también para que cosas cómo estas puedan darse deben existir acuerdos institucionales, dónde todos quieran participar, colaborar y asumir el juego en la escuela como una prioridad, como un derecho innegable de todos los niños.



domingo, 18 de septiembre de 2016

Buceando por la historia

Manzana de las luces

Cientos de veces pasé por la esquina del Complejo Histórico Cultural Manzana de las Luces pero nunca había ingresado. El sitio histórico funciona como un espacio cultural con visitas guiadas, espectáculos musicales, teatrales cursos y talleres.

La visita que realicé comenzaba a las 15.00; durante la espera para que esta comenzara recorrí el salón que se encuentra a la derecha del ingreso de la calle Perú 272 donde colgaban en las paredes algunas fotografías tomadas en República Dominicana. Haciendo ruido al caminar por el viejo parquet se podían ver imágenes cotidianas del país caribeño; personas trabajando, niños jugando, ancianos con mirada triste y viviendas precarias.

Pasado un momento el salón comenzó a llenarse de adolescentes de algún colegio y otros adultos. Apareció la guía y nos vendió las entradas; cada una con un costo de $50. Un gran grupo de personas de un tour privado ingreso a la visita con nosotros. Nos dirigimos primero al patio para luego ingresar a la sala de Representantes que fue casi totalmente restaurada. Los pisos y paredes por ejemplo son de ladrillo con juntas de cemento muy diferente al suelo original de la época de la Colonia; sólo en algunas partes las paredes guardan su material original. La guía hizo una breve explicación de que ese espacio fue donado por Isabel de Carvajal, fue propiedad de un español durante la época de la colonia quién no le dio demasiada importancia, pasó luego a mano de los jesuitas y al ser estos expulsados fue utilizada como Congreso de la Nación, Consejo Deliberante de la ciudad de Buenos Aires. La sala de Representantes fue utilizada también como aula magna de la Universidad de Buenos Aires primero para arquitectura y luego también para ciencias exactas. Funcionaba también aquí el Colegio Nacional Buenos Aires. En la planta alta Mariano Moreno creó la primer biblioteca pública con sus propios libros hoy resguardados en la Biblioteca Nacional. Es por todo esto que se llama Manzana de las Luces, relacionado al Iluminismo, al conocimiento que allí surgía.

En la sala de Representantes fue además asesinado su director por dos encapuchados por algo relacionado con Rosas que hasta el día de hoy se desconoce.

Al transformarse en Museo en el año 1972, las autoridades decidieron derrumbar toda construcción que no fuera “auténtica” del conjunto de los jesuitas. Así, desaparecieron todas las ampliaciones que se habían construido para aulas de la Universidad, se intentó dejar en pie solamente lo que perteneciera al período virreinal.

Luego de contar los orígenes e historias del lugar la guía nos invitó a pasar a la sala contigua donde se exhiben bellas acuarelas de la artista Lola Frexas, mostrando la fachada e interior de la Manzana de las Luces.






Salimos a la calle para dirigirnos al patio de la Procuraduría que funcionaba originalmente como administración comercial de la Misión jesuítica, alojaba indígenas y tenia una escuela y una farmacia. Ingresamos luego a los túneles virreinales construidos entre el siglo XII y XIII que comunicaba con las Iglesias, los edificios públicos y con el fuerte; hoy cerrados por falta de mantenimiento en su momento dado que por la urbanización si estuvieran abiertos colapzarian. Estos túneles se las utilizaban como defensa durante las invasiones, para usos comerciales y como comunicación.

La visita es interesante por los hechos históricos transcurridos allí, hay mucha información interesante, pero creo que el precio es alto por la misma; tiene muchos tiempos de espera y el lugar es realmente pequeño. Se puede visitar de manera gratuita el Complejo, sin la visita guiada , con la diferencia que no se puede acceder a los túneles. Las visitas guiadas son de lunes a viernes a las 15 Hs., sábados y domingos a las 15, 16, 30 y 18 Hs.


Toda la información sobre la historia y fotografías del lugar se encuentra disponible en la web: http://www.manzanadelasluces.gov.ar/




 




Luego fui a San Telmo y realicé el Paseo de la Historieta sin ir al Museo del Humor porque ya lo conozco y realmente no me gusta.




Comenzando por Mafalda, Susanita y Manolito en laintersección de Defensa y Chile se realiza un recorrido de menos de diez cuadras pasando por personajes icónicos de la historieta argentina y murales de otros personajes. El recorrido es muy lindo, más aún si sos de la época de aquellas historietas pero, da pena que muchas obras fueron víctimas del vandalismo o del graffitti. Esculturas como la de Gaturro están dibujadas ya Paturuzú directamente se lo robaron; solo quedan sus pies con chancletas. Es una pena que quienes lo hayan hecho no valoricen el arte del otro y las cosas que forman parte de nuestro país y de nuestra cultura. A pesar de esto, recomiendo el paseo y la visita al Museo ya que no todos tenemos la misma mirada sobre el mismo espacio.


Más info: https://turismo.buenosaires.gob.ar/es/atractivo/paseo-de-la-historieta-0







domingo, 11 de septiembre de 2016

Recuerdos

Asistí al mismo jardín desde sala de 3; el cual quedaba a dos cuadras de mi casa e iba acompañada todas las mañanas de mi mamá y mi hermano. Todos mis pocos recuerdos del jardín son lindos: mis docentes, mis compañeros, la institución, las auxiliares, los juegos. Recuerdo que hacíamos muchas salidas didácticas, a la calesita, la panadería, la verdulera, la granja ; que teníamos taller de cocina en sala de 5 lo cual me encantaba; el amor de las docentes y su dedicación.

Durante mi paso por el profesorado tuve buenas y malas experiencias; docentes de sala amorosas, dedicadas, observadoras, creativas; buenas docentes y; otras que no se mostraban preocupadas ni por la educación ni por la seguridad de sus alumnos, que estaban toda la jornada charlando y tomando mate. Rescato cosas de ambas experiencias, porque creo firmemente que tanto las buenas como las malas experiencias sirven para la formación, que cada una de ellas nos va marcando el camino a seguir, el camino por el cual cada una llegará a ser la docente que busca ser; nos muestra qué cosas no debemos hacer, que ideas están buenas para utilizar en nuestras prácticas, nos muestra formas y modos de actuar, en fin; nos forma para ser mejores docentes.

domingo, 29 de noviembre de 2015

Al museo, ¡a jugar!

Museo de los niños

El museo, ubicado en el patio de comidas del shopping abasto cuenta con tres pisos, en cada uno de los cuales hay diversos sectores de juego.

Al ingresar la rampa tienen espejos de diversos tamaños y formas a distintas alturas y dibujos de Milo Lockett, la siguiente se asemeja a un subte, con ventanas y pasamos fuera del alcance de los niños.
Uno de los primeros espacios que aparece es un gran inodoro con sus tuberías en forma de toboganes por los que uno se puede meter, un barco pirata, que está parado en la aduana del que se pueden cargar y descargar bolsos con una grúa que se maneja desde abajo. Hay también es ese piso una plaza blanda para los más chicos, una biblioteca amplia y bien iluminada, un camión del correo con bolsos y chaquetas, un supermercado abarrotando de gente dentro y fuera; un espacio de La Serenísima con réplicas de algunas máquinas, una cocinita y un laberinto. En el segundo piso cuenta con un consultorio médico y odontológico, una casa de azúcar que representa a la fábrica de Arcor y se puede usar una cinta transportadora, carretillas o pesar galletitas con una balanza de platillos; una estructura celeste a modo de refugio donde se relatan breves cuentos por una radio que nadie escucha, una torre con muchos pisos, un avión, algunas réplicas de autos a los que se puede subir y jugar a manearlos, un Mc´Donals con hamburguesas de goma para armar, mesas sillas y bicicletas para realizar el pedido y réplicas de las máquinas que se utilizan como freidora, máquina de helados, etc.;  un estudio de radio y televisión  y una selva de cañas de goma eva.



La mayoría de los espacios están auspiciados por alguna marca o empresa. Uno de ellos es el espacio de Speedy que cuenta con varias computadoras con juegos. Más allá de que el espacio necesita recaudar dinero para subsistir, no me parece del todo bien que un lugar de estas características cuente con  juegos electrónicos de "Gaturro" a los que los niños que visitan el museo pueden acceder desde sus casas; ya que corta con la dinámica del espacio, volviendo a los niños estáticos al igual que en sus hogares.

El espacio todo invita al juego y a la diversión, los niños disfrutan jugando a diferentes profesiones, metiéndose por laberintos o escalando torres. Es muy interesante para llevar a los niños del jardín, pero también muy caótico porque hay tanto para hacer y cada uno tiene una preferencia. Además hay mucha información en carteles que nadie se detiene a leer , ni adultos ni niños de cómo funciona el desagüe o por qué están allí las cañas de azúcar; hay mucha información que suma a la visita pero que se pierde ya que nadie la lee. Se aleja de la idea de museo que uno tiene, donde se exponen obras que nadie puede tocar, pero atesora un valor  cultural; aquellos saberes y conductas propias de la infancia, del juego y la diversión. Es un espacio que te lleva y te permite  ser niño otra vez.



domingo, 22 de noviembre de 2015

El rosa y el celeste en el jardín


Recién en 1986 se autoriza algo que nunca estuvo prohibido, que los varones puedan acceder a los estudios para ser docentes de Nivel Inicial.

En nivel inicial surgió asociado a lo maternal, a la continuidad con el cuidado de las madres. Hay un prejuicio de que los hombre no saben cómo cuidar a chicos pequeños; reina la idea de que las mujeres son mejores para el cuidado de niños.

En algunas escuelas los docentes hombres son bienvenidos pero en otras, no está permitido. Los maestros de música, los de educación física y el portero o la persona que los lleva en micro de la casa al jardín son las únicas figuras masculinas que se pueden ver en el Nivel Inicial aparte de los chicos. Se necesita de la presencia masculina en la escuela para que se corresponda con la normalidad de vida del ámbito familiar. Se plantea la integración del maestro varón pero desde las actividades de música, plástica y educación física.

Los cambios culturales y educativos permiten el ingreso de maestros hombres al Nivel Inicial, buscando la igualdad de género en más ámbitos, siendo más tolerantes, se conocen otras formas y se cuestiona más.

El género es una categoría, un concepto que te permite ver cosas que antes no veías, que los varones y las nenas están educados de diferente manera, permite ver la injusticia de una relación social que muchas veces se ve desde el sometimiento de las mujeres con respeto a los varones. Lo que permite el concepto de género es desnaturalizar aquellas situaciones que antes parecían naturales.

También hay que desnaturalizar el rosa y el celeste en las salas de Jardín, de que las nenas tienen que jugar con las muñecas. Por lo general en el rincón de la casita las nenas barren, cocinan, cuidan bebés y los varones no. Se debe estimular e impulsar que los varones también vayan a estos sectores y que las nenas por ejemplo jueguen con martillos. ¿Por qué no?

Los padres de nenes varones sienten que sus hijos tienen que jugar a "cosas de nene", porque si no pueden ser gay o le estamos mostrando conductas de "maricón"...la pelota es mejor y, las armas no son buenas pero las prefieren antes que las muñecas. Es un tema que se tiene que hablar con las familias y conversarlo mucho, porque si no, nunca va a cambiar la forma de educar a los niños, todos los varones terminan con armas y todas las nenas con muñecas; más allá de lo que les vendan la publicidad, todas las nenas quieren cosas rosas y, todos los nenes cosas celestes.

Existe un prejuicio muy grande en la sociedad respecto de que maestros varones eduquen a niños de Nivel Inicial y, solo aquellos que realmente amen lo que hacen y no les importe demasiado lo que la sociedad opina de su profesión, podrán llevar adelante su carrera docente. Muchos otros, para evitar los malos comentarios, para no ser prejuzgados, solo se quedan con las ganas de inscribirse a la carrera o quizás, se anotan para ser maestros de nivel primario.  

La sensibilidad de ser docente en el Nivel Inicial pertenece a un género; el hombre no es bien visto en este medio a menos de que sea un docente especial; muchos padres rechazan la idea de que sus hijos sean educados por un maestro en vez de por una maestra; sin importar cuál de los dos le brinde a los niños mejores recursos y, una mejor enseñanza.

Las diferencias entre las mujeres y los hombres no solo son biológicas sino más bien sociales. Nos interiorizamos de esas cosas por medio de la educación familiar, se impone de diferentes maneras aquello que es correcto que hagan los niños según si son varones o nenas, con que tienen que jugar. Son pautas sociales que se inscriben en nuestra educación, en nuestra sociedad y es muy diferente cambiarlas.

Somos diferentes en nuestro cuerpos pero no somos diferentes en cuanto a nuestras posibilidades y en nuestros derechos. No hay que evitar que los niños o niñas no jueguen con cierto material o a ciertos juegos, por el contrario, hay que promover que ambos puedan elegir con quién, a que y con qué jugar. Reconociendo las diferencias corporales pero no de la identidad. Se puede empezar a trabajar con ellos sobre las diferentes identidades, la integridad, el respeto del cuerpo de uno y de los demás, el derecho de que nadie haga con tu cuerpo lo que vos no querés.  Es sumamente importante el trabajo de la Educación Sexual Integral desde el jardín de infantes y sobre todo desde las salas de 3 y 4 años.

Cuando son muy chicos es difícil que entiendan que son diferentes, que algunos son nenas y otros nenes, que cada uno tiene distintas necesidades y atenciones y, que esas diferencias las tienen que respetar pero no buscando estereotipar sino, para que puedan ser capaces de superar lo que se enseña muchas veces también desde las casas.
El rosa y el celeste también debe empezar a dejarse de lado en el jardín, unificar los colores, para evitar el estereotipo.

Empezando desde chicos es posible cambiar la sociedad. Las mujeres a medida que crecemos habiendo sido enseñadas a "que es lo que corresponde" no cuesta ser más libre, a estudiar una carrera; porque desde chicas se nos inculca que lo principal es tener hijos y criarlos, cuidar al marido y; los varones son los proveedores del hogar, que no pueden llorar, no pueden ser tiernos...algunas cosas han ido cambiando pero la historia está dentro nuestro. La cultura sigue llevando a esto. Es ridículo porque la vida hoy no es así. Muchos varones viven solos y atienden las cosas del hogar, muchas madres trabajan pero; el estereotipo siguen operando en algún lugar del cerebro.
El género no se enseña, está en la práctica. Se debe romper el estereotipo, desnaturalizarlo. Que cada chico pueda elegir.

El jardín como institución socializadora tiene que impulsar unas nuevas prácticas de cómo ser varón y cómo ser mujer, mucho más cooperativas, que las mujeres también puedan manejar un colectivo, que los nenes puedan cuidar a los bebés o limpiar la casa; jugar a que esto es posible y natural, buscando un mundo más justo e igualitario.


Es muy importante el trabajo dentro y fuera de las salas, el trabajo con las familias sobre estas temáticas que generan dudas y prejuicios, para darle mayor libertad a los niños en cuanto a sus elecciones de juego; para luchar por una sociedad más justa donde el género no sea lo que nos diferencie, lo que genere odio entre nosotros, porque todos somos iguales más allá de nuestra composición biológica.

http://www.encuentro.gov.ar/sitios/encuentro/programas/ver?rec_id=104112

Los límites. Primeros años, creciendo juntos

Lograr que los límites que ofrecemos sean portadores de
 un mensaje de cuidado hacia el niño, implica no sólo esfuerzo y dedicación
 por parte del maestro, sino además, la adquisición de saberes”.

(Gerstenhaber)

Poner límites es una tarea difícil tanto en el aula como en los hogares.

El porqué de los límites: todos necesitamos límites para convivir en la sociedad, normas, pautas de convivencia. Se debe decir no, a lo que lastima: pegarse, lastimarse con la palabra.

Algunos padres plantean que hay un "malo de la película", uno de los padres representa una autoridad diferente al que no le es necesario repetir el límite para que este sea acatado. Cuando se tiene que repetir muchas veces un límite es donde aparece el enojo y la penitencia aunque el niño llore, grite y patalee.

Para poner límites hay que tener paciencia. Paciencia no entendiéndola como aguantar, sino como una virtud, un don, que permite acompañar al niño no con tolerancia, con un no me importada nada sino con capacidad de espera y buen humor.


Limites por edades: los más pequeños son grandes exploradores no se adapten a los límites, son más curiosos y, por más que se los reten vuelven a hacerlo, por curiosidad.

Los padres sienten miedo de si lo están haciendo bien, si  están poniendo bien los límites.

Cuando se le dice "no toques eso", el niño ya sabe cuál es el no, sin importar su edad, sabe que puede haber algún tipo de castigo. Los niños no entienden totalmente lo que se les dice, pero uno tiene que trabajar con ellos para que en un futuro puedan entender bien los límites.

Los niños más grandes pueden adaptarse a aciertas normas, a ciertas consignas, muchas ya las conocen; un bebé todavía necesita mucho desarrollo del "gesto espontáneo" entendiendo por esto, a ese impulso de hacer que tiene que ver con la curiosidad, con el aprendizaje, con la inteligencia, aún  le cuesta reprimir impulsos.

Todos los niños se rigen por el principio del placer, quieren hacer lo que les gusta, lo que quieren; cuando uno le dice "no", lloran; ¿qué otra cosa va a hacer sino puede irse, si no puede mantenerse solo? Depende de los adultos para vivir. El llanto equivale a palabras no dichas.

La impulsividad primera no significa que el niño se porte mal, sino que es lo que el niño puede; tiene que aprender a negociar, a esperar. No saben compartir aún, piensan que todo lo que tienen es de ellos. En el jardín, se debe tener cantidad de material que pueda darse en caso de que un niño quiera el mismo objeto para disminuir el tiempo de espera que su capacidad psíquica no le permite aún.


El berrinche: los niños buscan hacer lo que les gusta cuando desean y, si no se les permite comienzan a llorar. Los adultos le deben hablar de forma tranquila, diciéndoles que no deben llorar, que van a esperar hasta que se le pase, que se puede hacer de otra forma.

Es diferente expresar un malestar que poner un límite. Muchas veces se le puede explicar de la forma más humana y más cálida posible al niño que lo que está haciendo no lo puede hacer en ese momento, por ejemplo hacer ruido, pero que más tarde lo va a poder hacer. 

Esto implica una pequeña resignación por parte del niño. Sería beneficioso que los padres pudieran construir eso para el chico.

Los adultos son los padres y las decisiones, las toman ellos. Hay niños de 3 o 4 años que hacen berrinches para ver hasta donde reacciona uno, para ver que hace el adulto. Uno no debe jamás enojarse, porque gana quién no pierde el equilibrio; el niño muestra que hay algo que no puede controlar.

Para poner límites hay que: ser claro y específico, en lugar de decirles lo que no pueden hacer, es mejor decirles lo que sí pueden hacer; de una manera positiva. Explicar con pocas palabras el porqué, aunque aún no lo entiendan, van a  ir comprendiendo cuál es el sentido del límite. No se debe atacar su autoestima, hay que desaprobar las acciones y no a los chicos, por ejemplo si un chico le pego a otro, podemos decirle "no le pegues porque le duele" en lugar de decirle "no seas malo".


Explicarles los no: los límites se trabajan durante todo el año. Es muy importante explicarles el porqué, no darles un no tajante. El límite debe ser necesario, corto, preciso y sin enojo.

El límite implica que el niño sepa que uno asume una posición y permanece en ella, de lo contrario, el límite no es límite.  Muchas veces los padres sienten que son malos o que les exigen mucho a sus hijos y dejan el límite que antes pusieron de lado, permitiendo que el niño retome lo que estaba haciendo. El límite debe marcarse cuando uno sabe que lo puede sostener, no amenazo si no cumplo la amenaza y, es mejor no amenazar.


Límites y comprensión: ¿cómo explicarlos?: no podemos hablarle a los chicos de cualquier manera, entrar en comunicación con un bebé es una operación sagrada. Es "bajarse" a la altura del niño para que se sienta comprendido y te entienda. Si se le grita, el niño se aterroriza. Del adulto depende el buen desarrollo del niño. Se debe resolver el conflicto que motivo ese comportamiento, no solo decirle "no se pega" y listo, porque la acción continuará.

El adulto siempre tiene que mantener la palabra, es él el que pone el límite. Si el adulto pone el límite y luego cede ante el pedido del niño, ese adulto pasa a ser una figura que no se respeta como autoridad.

Siempre hay que saber que le pasa al niño, ve si le pasó algo o si se trata de una estrategia para conseguir algo. Decirle "no me hables por 10 minutos" los desconcierta, y esto les permite darse cuenta del valor de la palabra.

Muchas veces los adultos se contradicen entre ellos, por lo tanto es necesario tener un acuerdo previo para poder transmitir un mensaje claro para no confundirlos.

Además, si el límite se cambia constantemente, el niño no sabe que se espera de ellos y se les hace imposible de cumplirlos. Po eso, siempre que la circunstancia sea la misma hay que mantener la misma norma.

Es también, muy necesario brindarles un espacio para tomar decisiones, darles la posibilidad de reflexionar sobre sus propios actos y busquen soluciones.

Los límites deben poder sostenerse con la caricia, con la mirada, con el aliento, con la voz, con la presencia y, con la calma. Poner límites es una tarea difícil tanto en el aula como en los hogares.


El porqué de los límites: todos necesitamos límites para convivir en la sociedad, normas, pautas de convivencia. Se debe decir no, a lo que lastima: pegarse, lastimarse con la palabra.

Algunos padres plantean que hay un "malo de la película", uno de los padres representa una autoridad diferente al que no le es necesario repetir el límite para que este sea acatado. Cuando se tiene que repetir muchas veces un límite es donde aparece el enojo y la penitencia aunque el niño llore, grite y patalee.

Para poner límites hay que tener paciencia. Paciencia no entendiéndola como aguantar, sino como una virtud, un don, que permite acompañar al niño no con tolerancia, con un no me importada nada sino con capacidad de espera y buen humor.


Limites por edades: los más pequeños son grandes exploradores no se adapten a los límites, son más curiosos y, por más que se los reten vuelven a hacerlo, por curiosidad.
Los padres sienten miedo de si lo están haciendo bien, si  están poniendo bien los límites.

Cuando se le dice "no toques eso", el niño ya sabe cuál es el no, sin importar su edad, sabe que puede haber algún tipo de castigo. Los niños no entienden totalmente lo que se les dice, pero uno tiene que trabajar con ellos para que en un futuro puedan entender bien los límites.

Los niños más grandes pueden adaptarse a aciertas normas, a ciertas consignas, muchas ya las conocen; un bebé todavía necesita mucho desarrollo del "gesto espontáneo" entendiendo por esto, a ese impulso de hacer que tiene que ver con la curiosidad, con el aprendizaje, con la inteligencia, aún  le cuesta reprimir impulsos.

Todos los niños se rigen por el principio del placer, quieren hacer lo que les gusta, lo que quieren; cuando uno le dice "no", lloran; ¿qué otra cosa va a hacer sino puede irse, si no puede mantenerse solo? Depende de los adultos para vivir. El llanto equivale a palabras no dichas.

La impulsividad primera no significa que el niño se porte mal, sino que es lo que el niño puede; tiene que aprender a negociar, a esperar. No saben compartir aún, piensan que todo lo que tienen es de ellos. En el jardín, se debe tener cantidad de material que pueda darse en caso de que un niño quiera el mismo objeto para disminuir el tiempo de espera que su capacidad psíquica no le permite aún.


El berrinche: los niños buscan hacer lo que les gusta cuando desean y, si no se les permite comienzan a llorar. Los adultos le deben hablar de forma tranquila, diciéndoles que no deben llorar, que van a esperar hasta que se le pase, que se puede hacer de otra forma.

Es diferente expresar un malestar que poner un límite. Muchas veces se le puede explicar de la forma más humana y más cálida posible al niño que lo que está haciendo no lo puede hacer en ese momento, por ejemplo hacer ruido, pero que más tarde lo va a poder hacer. 

Esto implica una pequeña resignación por parte del niño. Sería beneficioso que los padres pudieran construir eso para el chico.

Los adultos son los padres y las decisiones, las toman ellos. Hay niños de 3 o 4 años que hacen berrinches para ver hasta donde reacciona uno, para ver que hace el adulto. Uno no debe jamás enojarse, porque gana quién no pierde el equilibrio; el niño muestra que hay algo que no puede controlar.

Para poner límites hay que: ser claro y específico, en lugar de decirles lo que no pueden hacer, es mejor decirles lo que sí pueden hacer; de una manera positiva. Explicar con pocas palabras el porqué, aunque aún no lo entiendan, van a  ir comprendiendo cuál es el sentido del límite. No se debe atacar su autoestima, hay que desaprobar las acciones y no a los chicos, por ejemplo si un chico le pego a otro, podemos decirle "no le pegues porque le duele" en lugar de decirle "no seas malo".


Explicarles los no: los límites se trabajan durante todo el año. Es muy importante explicarles el porqué, no darles un no tajante. El límite debe ser necesario, corto, preciso y sin enojo.

El límite implica que el niño sepa que uno asume una posición y permanece en ella, de lo contrario, el límite no es límite.  Muchas veces los padres sienten que son malos o que les exigen mucho a sus hijos y dejan el límite que antes pusieron de lado, permitiendo que el niño retome lo que estaba haciendo. El límite debe marcarse cuando uno sabe que lo puede sostener, no amenazo si no cumplo la amenaza y, es mejor no amenazar.


Límites y comprensión: ¿cómo explicarlos?: no podemos hablarle a los chicos de cualquier manera, entrar en comunicación con un bebé es una operación sagrada. Es "bajarse" a la altura del niño para que se sienta comprendido y te entienda. Si se le grita, el niño se aterroriza. Del adulto depende el buen desarrollo del niño. Se debe resolver el conflicto que motivo ese comportamiento, no solo decirle "no se pega" y listo, porque la acción continuará.

El adulto siempre tiene que mantener la palabra, es él el que pone el límite. Si el adulto pone el límite y luego cede ante el pedido del niño, ese adulto pasa a ser una figura que no se respeta como autoridad.

Siempre hay que saber que le pasa al niño, ve si le pasó algo o si se trata de una estrategia para conseguir algo. Decirle "no me hables por 10 minutos" los desconcierta, y esto les permite darse cuenta del valor de la palabra.

Muchas veces los adultos se contradicen entre ellos, por lo tanto es necesario tener un acuerdo previo para poder transmitir un mensaje claro para no confundirlos.

Además, si el límite se cambia constantemente, el niño no sabe que se espera de ellos y se les hace imposible de cumplirlos. Por eso, siempre que la circunstancia sea la misma hay que mantener la misma norma.

Es también, muy necesario brindarles un espacio para tomar decisiones, darles la posibilidad de reflexionar sobre sus propios actos y busquen soluciones.
Los límites deben poder sostenerse con la caricia, con la mirada, con el aliento, con la voz, con la presencia y, con la calma. 

Una adecuada puesta de límites permite al docente ofrecer a los niños un ambiente seguro y confiable. (…) Los límites que los adultos ofrecen al niño ponen orden en su mundo, aún desordenado, le muestran un camino seguro que podrá transitar y los ayudan a evitar situaciones que pongan en riesgo su seguridad física y la de los otros. Además de la protección física de los niños, los límites, contribuyen a lograr el cuidado de los objetos materiales de su entorno. Sentirse seguro y protegido es una condición necesaria para que el niño pueda jugar, explorar y aprender.” - (Gerstenhaber, pdf, página. 10.)